La armadura corporal más común del caballero del siglo
XIII era la cota de malla, compuesta por anillos de hierro entrelazados que formaban las prendas.Gravett, Christopher, Noble Warrior of England 1200—1600
La armadura de placas o completa no comenzó a utilizarse hasta finales de la Edad Media. A pesar de que el caballero medieval se representa a menudo con este tipo de armadura, esta no se generalizó hasta el Renacimiento. Los caballeros medievales protegían su cuerpo con una cota de malla, especie de camisón fabricado a base de anillos metálicos enlazados entre sí. También de este material se realizaban protecciones para las piernas y la cabeza, en forma de capucha o bien de cortina que colgaba del yelmo para proteger la nuca y la garganta. Sobre la cota de malla se fueron añadiendo, paulatinamente, protecciones metálicas como defensa adicional para las articulaciones hasta llegar a la armadura completa.
Prácticamente todos los caballeros se cubren con una cota de malla, que completan con distintas piezas de armadura metálica. El nivel de detalle en el modelado de estas protecciones permite, aunque estas figuras sean del tipo fantástico, identificarlas con posibles estilos y momentos históricos.
A modo de ejemplo, Caballero del Grifo con lanza-hacha viste una cota de malla dorada, larga hasta las rodillas, sobre la que un peto metálico le protege el torso. Lo complementa con espaldera, guardabrazos, hombreras, y guanteletes y brazales sobre las manos y antebrazos. Otros caballeros emplean piezas diferentes: musleras, rodilleras… Ninguno de ellos viste, no obstante, la armadura completa que, junto con el yelmo cerrado, forman la imagen recurrente del caballero medieval.
La pieza más eficaz para la protección del torso era la coraza metálica, que observamos en casi todos los caballeros. Alternativamente, Caballero del Dragón con hacha y Caballero con ballesta parecen vestir, sobre la cota de malla, una brigantina: vestidura de cuero con placas de acero en su interior que se remataba con remaches, recreados en estas figuras.
Otra forma de protección, más ligera, era el gambesón, una prenda acolchada pensada para llevar bajo la coraza, pero que podía ser de diseño más robusto para su uso como protección exterior. Es la prenda elegida por Caballero con arco y Caballero del Grifo con hacha, este último con un peto como protección adicional.
Los espías, que deben poder moverse en silencio y con rapidez, emplean exclusivamente protecciones de cuero.
Yelmos
Todos los caballeros, salvo los magos, los salvajes y los espías, cubren su cabeza con un casco o yelmo.
Los yelmos de la orden del Grifo son mayoritariamente del tipo barbuta. La barbuta surgió en Italia alrededor del siglo
Caballero del Grifo con hacha, así como Caballero del Grifo con lanza, incorporan a su yelmo una pieza adicional, la barbota, aparentemente articulada, que protege la parte inferior de la cara. Esta pieza está presente también en el yelmo de Caballero del Dragón con armas y de Luchador con dragón. En estos dos últimos casos, abierta y fija.
La celada fue otro tipo de casco que se desarrolló también en Italia en el siglo
Escudos
Solo tres caballeros emplean escudos: los dos Caballeros con espada y Caballero del Grifo a caballo (con martillo de guerra). Los tres son diferentes entre sí y están ribeteados y decorados con el símbolo de su orden.
Caballos y otros animales
Durante la Edad Media (y también en épocas anteriores) se emplearon también protecciones para los caballos, aunque más para su uso en torneos que en batalla. Los caballos de Eldrador se muestran fuertemente protegidos con cotas de malla y piezas metálicas sobre la cabeza (llamadas testeras), pecho y lomo. Los grifos y dragones se protegen al igual que los caballos, e incluso incorporan cuchillas en la cola o las alas.





